27 de noviembre – Un Día a la Vez: 365 Momentos con Él
La Sola Cosa que Dios Espera de Ti… y Nadie Puede Quitártela
UNA SOLA COSAAntes de seguir con todo lo que tenemos pendiente hoy, quiero que te hagas esta pregunta en serio:
¿Qué es esa UNA cosa que de verdad deseo en lo más profundo?La Biblia nos muestra a alguien que también se hizo esta pregunta. Mira lo que dice:
Salmo 27:4 “Dios mío, sólo una cosa te pido, sólo una cosa deseo: déjame vivir en tu templo todos los días de mi vida, para contemplar tu hermosura y buscarte en oración.”David tenía claro su deseo principal. En medio de tantas responsabilidades como rey, guerrero y líder… su corazón gritaba
UNA sola cosa:
- Estar cerca de Dios
- Mirarlo
- Hablar con Él todos los días
Nosotros, en cambio, vivimos llenos de listas interminables: trabajo, familia, cuentas, estudios, problemas, preocupaciones, y hasta cosas que no importan tanto… pero aun así nos consumen.
Por eso este pasaje nos pega tan fuerte. Porque hoy, igual que ayer, Dios nos llama a simplificar.
MARÍA Y MARTA: UNA HISTORIA COMO LA NUESTRAEn Lucas 10, encontramos a dos hermanas muy diferentes:
- Marta, ocupada, acelerada, preocupada… como nosotros.
- María, tranquila, sentada a los pies de Jesús, escuchándolo.
Cuando Marta reclama, Jesús le responde algo que también nos dice a nosotros:
“Marta, estás inquieta y preocupada por muchas cosas… pero SOLO UNA es necesaria.”Y María eligió bien.
Hoy Dios nos está diciendo lo mismo:
- “Detén tu agenda.”
- “Haz una pausa.”
- “Vuelve a mis pies.”
Porque
esa UNA cosa —buscarlo— es la única que nunca podrá ser robada.
LA ÚNICA COSA QUE ME FALTA…A veces sentimos que estamos haciendo todo bien:
— “Señor, te sigo, cumplo, sirvo, me esfuerzo…”
Pero Jesús nos muestra la historia del joven rico (Lucas 18:22):
“Solo te falta UNA cosa…”¿Y cuál era?
Soltar lo que ocupaba el lugar que debía ocupar Dios.
Para él era el dinero.
Para nosotros puede ser:
- una relación
- un miedo
- un hábito
- un plan propio
- una preocupación
- una herida que no soltamos
- una emoción que nos controla
Esa
una cosa que Jesús te está pidiendo es la que más cuesta entregar… y por eso es la que más libera cuando la entregas.
UNA SOLA COSA QUE TENGO QUE SOLTARPablo también lo tenía claro:
Filipenses 3:13“Una cosa hago: olvido lo que queda atrás y me esfuerzo por alcanzar lo que está delante.”Todos tenemos algo que nos pesa.
Algo que emocionalmente nos tiene atrapados.
Algo que nos resta fuerzas, alegría, ánimo espiritual.
Y tú lo sabes.
Yo también.
Todos tenemos esa cosa que tenemos que soltar.